Nos acercamos a nuestro hotel, en el que pudimos hacer el check-in para dejar nuestras pertenencias.
Y de aquí nos tocaba iniciar el plan previsto del día, acercarnos a Zaanse Schans.
Nuestro recorrido hacia allí lo hacemos en metro y tren.
Zaanse Schans es un barrio del municipio de Zaadam, cercano a la capital neerlandesa.
Al llegar, somos conscientes de que es un destino "de moda", ya que además de que el tren va bastante lleno, a pesar de no ser primera hora del día, al salir de la estación se pueden observar "ríos" de gente dirigiéndose a la zona próxima a los canales.
Se trata de una zona residencial en la que se reviven los siglos XVIII y XIX donde se pueden encontrar varios molinos, una fábrica de quesos y varias tiendas, entre ellas una de zuecos.
Tal como os decíamos, había tanta gente que hemos "sufrido" por la estabilidad de los puentes, que tenían una edad
Después de este agradable paseo, a pesar de la "marabunta" de gente que había, hemos vuelto a la estación del tren para regresar hacia la estación central de Ámsterdam
Y, al igual que en Zaanse Schans, aquí también se nota que ha aumentado el número de turistas
Hemos comido algo rápido y hemos decidido acercarnos al mercado Albert Cuyp, se trata de un mercado callejero con 260 puestos (fruta y verdura, comida, ropa e incluso paquetes sorpresa). Es el mercado diario más grande de Europa
Hoy antes de volver al hotel, hemos visto una manera divertida de indicar algo que es muy habitual en este país
Aquí, lo raro es encontrar un lugar donde sólo puedas pagar con efectivo. Justo al revés, la mayoría no aceptan efectivo.
Y hemos vuelto al hotel para intentar descansar algo, que mañana tenemos excursión a 3 pueblitos pesqueros de la región de Waterland.









Que pasa? Que compraste una caja de 1000 comillas y ahora no sabes dónde ponerlas? Ya está bien hombre, ya está bien. Por cierto, muy guapo el viaje
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